Entre flores, fotografías, veladoras y recuerdos, miles de personas acudieron este domingo al panteón San Miguel para rendir homenaje a sus padres fallecidos en una jornada marcada por la nostalgia y el reconocimiento a quienes dejaron huella en sus familias.
Desde temprana hora, visitantes llegaron al camposanto para limpiar tumbas, colocar arreglos florales y compartir momentos de reflexión en torno a la memoria de sus seres queridos. De acuerdo con estimaciones de la administración del cementerio, cerca de cinco mil personas asistieron durante el día.
Como parte de las actividades conmemorativas, se presentó música regional y un Coro Monumental integrado por estudiantes de la Escuela Primaria Aquiles Serdán, cuyas interpretaciones acompañaron el ambiente de recogimiento entre los asistentes.
Uno de los elementos que más llamó la atención fue un mural fotográfico conformado por cien imágenes de padres cuyos restos descansan en el panteón, espacio que permitió a las familias recordar rostros e historias de vida que continúan presentes en la memoria colectiva.
La ceremonia también incluyó el encendido de velas alrededor de un árbol pintado sobre el suelo, una representación simbólica de la fortaleza, protección y guía que muchas familias asocian con la figura paterna.
Durante la jornada se destacó la importancia de preservar el recuerdo de quienes contribuyeron al desarrollo de sus hogares y comunidades, en una fecha que para muchas personas estuvo marcada por la emoción, la reflexión y el reencuentro con la memoria de sus seres queridos.
